"¡Hola! Soy Dani, la artesana detrás de Las Eulalias. Vivo en San Juan, Argentina, soy mamá de Delfi y una apasionada de mi trabajo."
Mi historia con el tejido empezó a los 6 años, cuando le insistí tanto a mi mamá que me enseñara a tejer, que mis manos pequeñitas terminaron haciendo bailar las agujas. Mi primer gran proyecto fue una bufanda para mi abuelo; hace poco la encontré guardada en su habitación; como el mayor de sus tesoros (se las voy a mostrar en alguna oportunidad), y ese es, para mí, el verdadero valor de lo hecho a mano.
Mi abuelita Virtudes Eulalia me presentó el crochet y fue un flechazo inmediato. Luego mis tías, Beatriz, Margarita y Lola, me enseñaron los secretos de la costura en esa máquina a pedal que hoy sigo usando, y forma parte de mis mayores tesoros junto con todo lo que tengo en mi taller, mi verdadera "mina de oro".
El nombre Las Eulalias nace en honor a ellas, a las Mujeres de mi Vida. A esas manos del ayer que me enseñaron, además del mágico Arte de Tejer y de la Costura; el valor y respeto de lo hecho a mano. Y a las manos de hoy, las de mi pequeña Delfina, que acompañan, abrazan, alientan, apoyan en todo momento, siendo mi más sincera crítica.
Por ellas puedo compartir con ustedes el fruto de todo lo aprendido. Detrás de cada puntada hay recuerdos, amor, paciencia, calma, compromiso. Muchas horas dedicadas a elegir cada detalle, materiales, colores… hasta la entrega de cada pieza llena de magia y recuerdos.
Disfruto cada paso que requiere un nuevo desafío. Pensar que otras personas regalen o tengan algo hecho por mí y que esas piezas sean capaces de transmitir sentimientos, sensaciones o emociones me hace inmensamente feliz.
Gracias por apoyar este sueño que une las manos del ayer con mi presente junto a mi hija Delfina.
Llevás con vos más que un producto: llevás una tradición.
Dani🤍